SINHOGARISMO, MENSTRUACIÓN Y SALUD

¿Alguna vez has imaginado cómo tiene que ser vivir y dormir en la calle?

¿Y en un albergue?

¿Y en una casa sin unas condiciones mínimamente adecuadas?

¿Puedes pensar por un momento todo lo que implica no tener un hogar?

A nivel mundial, las últimas estimaciones de Naciones Unidas indican que aproximadamente 150 millones de personas en todo el mundo no tienen hogar, así como que más de 1.800 millones carecen de una vivienda adecuada (1). En España, ahora mismo, el sinhogarismo es la realidad de unas 33.000 personas (2). En Madrid, la cifra es cercana a 3.000 (3) (no obstante, conviene aclarar que en todos los casos las cifras podrían ser mayores, pues es realmente difícil encontrar registros oficiales, actualizados y que contemplen todas las formas de sinhogarismo que existen).

A pesar de que Naciones Unidas reconoce la falta de hogar como una crisis de Derechos Humanos (1); a pesar de que el artículo 47 de la Constitución española reconoce el derecho de la ciudadanía “a disfrutar de una vivienda digna y adecuada” (4); a pesar de que en la actual Estrategia Nacional Integral para Personas sin Hogar del Gobierno de España se indica que “las condiciones que sufren las personas sin hogar constituyen probablemente el peor rostro de la exclusión social en nuestro país” (5); a pesar de todo esto, en el mundo y en nuestro país “desarrollado” miles de personas se encuentran en situación de sinhogarismo.

Ahora, además del miedo a que te roben, a que te agredan, a la soledad, al futuro, al frío, a la lluvia, al hambre, a no poder cuidar de tu salud, a no encontrar un sitio resguardado o cartones secos sobre los que acostarte, a no tener plaza en un albergue… ¿Puedes imaginar cómo tiene que ser tener y gestionar la menstruación todos los meses?

Usar compresas improvisadas de papel higiénico, bolsas de plástico, papel de periódico, ropa y toallas son algunos de los recursos que utilizan las personas sin hogar que menstrúan ante la falta de acceso a los productos de higiene menstrual. Por un lado, asumir los elevados precios de estos productos con ingresos muy bajos o nulos resulta muy difícil (no está de más recordar que actualmente, en España, el IVA que se aplica a los productos y bienes de primera necesidad es del 4%, no considerándose así los artículos de higiene menstrual, cuyo IVA es del 10%(6)). Por otro lado, las asociaciones, ONGs, bancos de alimentos, centros, etc., donde se pueden adquirir de forma gratuita estos productos no abundan y tampoco son muy conocidos.

Además del acceso a los productos de higiene menstrual, las personas sin hogar que menstrúan se enfrentan al desafío de encontrar espacios con privacidad donde poder cambiar y desechar los productos usados, donde poder lavarse o ducharse y donde poder lavar y secar la ropa manchada. De esta forma, la ausencia de baños en las estaciones de metro, la necesidad de consumir en los negocios para poder ir al baño o que todas las lavanderías sean de pago son algunos ejemplos de grandes obstáculos para ellas. La mayoría, por tanto, dependen de los centros de día o de los baños públicos. Para que te hagas una idea, en Madrid solo existen dos casas de baños públicas: una en la Glorieta de Embajadores (Arganzuela) y otra en la calle de Bravo Murillo (Tetuán). En ellas, por 50 céntimos, puedes ducharte durante un máximo de 20 minutos llevando tu propia toalla y jabón (7, 8).

Llegado este punto, me imagino que no te sorprenderá leer que las dificultades que enfrentan las personas sin hogar para manejar la higiene menstrual repercuten en su salud. Según indican Parillo y Feller “las infecciones del tracto urinario, las infecciones por hongos y la dermatitis de contacto vulvar, los síntomas ginecológicos más comúnmente reportados entre esta población, pueden ser causados ​​o empeorados por la incapacidad para mantener una adecuada higiene genital, especialmente durante la menstruación” (9, p.14).

Realizadas a principios de los años 90, las primeras investigaciones sobre el tema ya revelaron que “las mujeres sin hogar tenían más probabilidades de ser atendidas en centros de salud por problemas ginecológicos que las mujeres con hogar, así como que los problemas relacionados con la menstruación representaban la mayoría de los diagnósticos” (10, p.2). Sin embargo, la producción científica al respecto durante las cuatro décadas posteriores ha sido muy escasa y ha seguido centrada en la clínica. En este sentido, varias autoras y autores señalan que el sinhogarismo se ha investigado, analizado e intervenido desde una perspectiva androcéntrica, por lo que no cabe duda: se trata de otro ejemplo que pone de manifiesto que el género es un importante determinante social de la salud.

Pero no todos los datos son devastadores: levantando la vista es posible encontrar inspiradores ejemplos de iniciativas que pretenden hacer frente a esta problemática.

El pasado 24 de noviembre Escocia se convertía en el primer país en dar acceso gratuito a los productos de higiene menstrual. La nueva “Ley de productos sobre el periodo”, aprobada por unanimidad por el Parlamento escocés, obliga a todos los edificios públicos a suministrar productos de higiene menstrual a toda persona que lo necesite (11).

El movimiento #TheHomelessPeriod en Estados Unidos lucha porque haya compresas y tampones disponibles en los albergues para personas sin hogar de todo el país. Con este objetivo, presentaron una petición en el parlamento en 2016 apoyada por más de 111.000 personas.

En 2014, Doniece Sandoval convirtió un antiguo autobús de transporte público en duchas y baños para las personas que vivían en las calles de San Francisco. Inició así el proyecto Lava Maex, que ahora tiene como objetivo construir una red mundial de abastecimiento de higiene para personas sin hogar. Más de 32.300 personas en varios países se han podido beneficiar de sus servicios desde entonces.

PERIOD. es una organización sin ánimo de lucro promovida por jóvenes que trabaja para erradicar la pobreza menstrual y el estigma. Fue fundada en 2014 por Nadya Okamoto y Vincent Forand, después de que Okamoto pasara un tiempo sin hogar en su adolescencia. Hoy en día cuenta con representación en 49 estados de Estados Unidos y en más de 50 países. Además de realizar labores educativas y de abogacía, solo en 2020 ha distribuido 2 millones de productos de higiene menstrual.

Desde Distributing Dignity se encargan de distribuir las donaciones que reciben de compresas, tampones, protegeslip y sujetadores a organizaciones sin ánimo de lucro que brindan servicios a poblaciones vulnerables. La organización nació como respuesta a las múltiples peticiones de estos productos que recibieron Joanie Balderstone y Rebecca McIntire al realizar una donación de ropa en un centro para personas sin hogar en Candem (Nueva Jersey).

Tampon Tuesday, I Support the Girls, Freedom4Girls, Dignity Period, Days for Girls, Bloody Good Period, FreePeriods… Son algunos nombres más de los muchos ejemplos de iniciativas que, como Cromosomos X, luchan porque la higiene menstrual sea un derecho y no un privilegio.

Y tú, ¿vas a actuar de alguna forma?

Nota: cuando se habla de personas sin hogar que menstrúan en ningún caso se quiere contribuir a invisibilizar aún más a las mujeres sin hogar, sino a visibilizar otras posibilidades y realidades de género y sexo.


BIBLIOGRAFÍA:

1.     Naciones Unidas. Asamblea General. Directrices para la Aplicación del Derecho a una Vivienda Adecuada. Informe de la Relatora Especial sobre una vivienda adecuada como elemento integrante del derecho a un nivel de vida adecuado y sobre el derecho de no discriminación a este respecto [Internet]. [Consultado 0 2020]. Disponible en: https://bit.ly/3luxwgp

2.     Hogar Sí. Fundación Rais [Internet]. [Consultado 10 Nov 2020]. Disponible en: https://bit.ly/3lD83BE

3.     Madrid. INFORME IX RECUENTO DE PERSONAS SIN HOGAR EN MADRID [Internet]. [Consultado 10 Nov 2020]. Disponible en: https://bit.ly/2H8g0jc

4.     Gobierno de España. Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática. Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado. Constitución Española [Internet]. [Consultado 11 Nov 2020]. Disponible en: https://bit.ly/38Ke4sp

5.    Gobierno de España. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Estrategia Nacional Integral para Personas sin Hogar 2015-2020 [Internet]. [Consultado 12 Nov 2020]. Disponible en: https://bit.ly/2Mdjrnt

6.   Gobierno de España. Agencia Tributaria. Tipos Impositivos en el IVA [Internet]. [Consultado 12 Nov 2020]. Disponible en: https://bit.ly/38OwN6a

7.     Portal Web del Ayuntamiento de Madrid. Servicios Sociales y Salud. Casa de Baños. Calle Bravo Murillo, 133 (baños públicos) [Internet]. [Consultado 12 Nov 2020]. Disponible en: https://bit.ly/32Oh3fM

8.     Portal Web del Ayuntamiento de Madrid. Servicios Sociales y Salud. Casa de Baños. Glorieta de Embajadores (baños públicos) [Internet]. [Consultado 12 Nov 2020]. Disponible en: https://bit.ly/3pwzRtB

9.     Parrillo A, Feller E. Menstrual hygiene plight of homeless women, a public health disgrace. RIMJ. 2017; 100(12): 14-15.

10.  Sommer M, Gruer C, Clark R, Maroko A, Hopper K. Menstruation and homelessness: Challenges faced living in shelters and on the street in New York City. Health & Place. 2020; 66 (Article 102426): 1-7.

11. BBC News Mundo. Menstruación: Escocia, la primera nación del mundo en ofrecer gratis productos sanitarios [Internet]. [Consultado 27 Nov 20]. Disponible en: https://bbc.in/36gvsnf

6 comentarios sobre “SINHOGARISMO, MENSTRUACIÓN Y SALUD

  1. Estupendo artículo!, y muy necesario, nos ayuda a ver aspectos del sinhogarismo que empeoran esa condición a quién lo padece y menstrua. Bravo por Escocia!, ejemplo a seguir, yo lo tendré en cuenta y a partir de ahora en mis donaciones incluiré artículos de higiene menstrual.
    Gracias por ayudarnos a ver un poco más allá!

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